Es más común de lo que he imaginado la cantidad de niños que van en su proceso bi/multilingüe con una lengua pasiva. Si tan solo nos informáramos lo suficiente los padres y la comunidad para apoyar los niños en la adquisición de las lenguas a las que se encuentra expuesto. Si juntos lograremos espacios y momentos de armonía y sin ansiedad en el uso de las lenguas que a cada ser pertenecen.

Entre bilingüismo receptivo y bilingüismo pasivo hay una sútil linea de diferencia que más adelante puedo aclarar según lecturas e investigaciones. Lo cierto es que en este texto usaré bilingüismo receptivo, lo importante para los padres no esta en el concepto exacto si no en la profundidad de comprender las situaciones que se presentan para aprovecharlas con asertividad.

Los niños bilingües receptivos pueden convertirse en bilingües activos cuando cambia su entorno lingüístico, Nakamura, 2018.

El entorno que proporcionamos en una lengua determinada o en el lugar donde se unen todas, juega un rol importante para la conexión del niño y la disposición que presentará más adelante para el uso de la lengua.

Su lengua más débil puede reactivarse en cuestión de días, como demuestra Slavkov’s, 2015.

Y como seguramente lo has notado tú cuando hay un cambio en la dinámica familiar.

 

Se hace notable cuando:

  • Viajamos al país de la lengua meta
  • Recibimos visita de un familiar de la lengua
  • Dedicamos más horas al día a la exposición de la lengua
  • Cuando cambia el cuidador
  • Y muchas situaciones más

Incluso cuando cambiamos de casa en una misma ciudad o de ciudad dentro de un mismo país; cualquier pequeño cambio del entorno general oportunidades o momentos críticos.

Tres verbos para poner en práctica

 

  • OBSERVA, dedicar tiempo a observar a tus hijos te dará el poder de conocerlos y así decidir cual es el mejor cambio en el entorno lingüístico
  • ESCUCHA, con atención y calma, lograrás identificar sus frases más usadas y modelarlas en la lengua meta
  •  ENSEÑA habilidades sociales, destina momentos para desarrollar la comunicación no verbal de la cultura de la lengua

La observación al niño nos permitirá, acompañarlos en el cambio e identificar los puntos fuertes para aprovechar y los débiles asistir.

Otra punto importante para tener encuesta cuando se esta presentado una lengua receptiva en el proceso bi/multilingüe del niño, es ver dentro de nosotros adultos, cuando lo percibimos, ¿cómo estamos actuando?, ¿estamos siendo capaces de hacer un análisis sobre nuestro uso de la lengua?, ¿hemos estado modelando constantemente la lengua?.

Nuestro estilo de respuesta parental tiene al mismo tiempo un efecto sobre este fenómeno, dependiendo de nuestra respuesta como padres frente a la lengua de uso de los niños se puede incrementar las posibilidades de desarrollar un bilingüismo receptivo o minimizar las probabilidades, y conseguir un bilingüismo activo.

Hay muchas formas dependiendo del gran y único abanico de tu situación familiar en la que puedes apoyar a tu hijo su proceso bilingüe, y las herramientas que yo he puesto en practica y cientos de familias ponen en practica hoy vienen de la disciplina positiva. 

Generando un bilingüismo en armonia y sin ansiedad. Con respeto hacia el niño, respeto hacia el adulto cuidador e incluso respeto hacia la sociedad que nos rodea.

Con cariño,

Laura

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