Alexandra Esguerra

Manteniendo valores colombianos en Suecia.

Que frío me da cuando veo los videos de Alexandra y sus hijos caminar entre la naturaleza que distingue a Suecia. De regreso a casa la imagino sentada cómodamente en un hermoso espacio de su casa al estilo nórdico con una taza de té muy caliente y sus dos hijos revoloteando a su lado.

Alexandra es casada con Fernando Esguerra, los dos colombianos. Hace ya muchos años viven en tierras lejanas, sus dos hijos Emmanuel y Lucas escuchan constantemente el idioma inglés, sueco y español.

"Hablamos tres idiomas, el español por ser nuestra lengua materna, inglés porque tenemos amigos internacionales, además estudié en inglés todas mis carreras y también vivimos en Australia por dos años."

De esta manera el inglés hace parte de su dinámica familiar, un idioma comúnmente usado cuando se vive en el extranjero sin importar cual sea el idioma local. El inglés lo usamos muchas veces por necesidad, otras en el campo profesional y otras por la dinámica global. Sin embargo, no es un idioma hablado directamente con los niños en la casa de los Esguerra.

Una pareja joven que formó familia en Suecia. Lo cual hizo que su experiencia de embarazo y crianza se alla desenvuelto en ese país y bajo conceptos y tradiciones de esa región. Teniendo eso presente Alexandra no descansaba hasta conseguir tener más referentes en español para la crianza y así poco a poco ha aprendido más y más el vocabulario, y a logrado poner en práctica otras formas de apreciar la maternidad.

Cuando como pareja se vieron de frente a una crianza bilingüe y en un país lejano, no pudieron evitar que el miedo los invadiera, "un poco", asegura. Puesto que conocía muchas familias hispanas viviendo en Suecia en las cuales sus hijos no hablaban el español. También estaba rodeada de los muchos mitos que se murmullan sobre este tema, ya que la mayoría le decía que podrían tener retraso en el lenguaje y problemas del habla. Alexandra sentía que no contaba con mucho apoyo.
"Así que estábamos un poco perdidos y sin mucha comunidad".

Entre mensajes de voz, textos e emails. Alexandra tocó un punto de valor en el campo lingüístico, y es la "clase social" de las lenguas o el "estatus" que se le da a un determinado idioma. Un termino no muy popularizado pero internamente e inconscientemente se vive, se siente y es determinante en el bilingüismo.
Algunas personas cercanas a la familia les sugirieron de hablar solo sueco a los niños. Otros personas opinaban que por estatus social debían hablar en sueco cuando estuvieran en Colombia y por supuesto también otras personas estaban muy contentos de que en familia hablaran en español. Lo cual facilitaría a futuro una comunicación con abuelos, tios y primos. La mayoría de personas que han crecido monolingües o son monolingües actualmente, que pertenecen a comunidades donde el contacto con otra cultura, con una lengua extranjera es una escena de ficción, tiene como idea principal que es un idioma o es el otro, no logran comprender como un niño tan pequeño podrá manejar los dos idiomas a niveles similares desde tan temprana edad. Debido a estas vivencias son justificadas todas sus críticas.

"Nosotros como pareja colombiana y padres en el extranjero fuímos rápidamente conscientes que el español es nuestro idioma, nuestro idioma de familia."

Tres de las actividades que esta familia realiza para mantener viva la llama con su tierra ancestral son:
1. Comen comida colombiana en casa y a nuestros hijos les encanta (arepas, ajiaco, aguapanela, pandebonos, buñuelos, empanadas y tamales ).
2. Celebran el día de la independencia cada año y lo hacemos muy especial (reúnen con amigos y comen comida típica).
3. Celebran las novenas navideñas.

¿Cómo lo calificas el idioma español, sueco e inglés en tu vida? Definitivamente el español es mi lengua, en la que expreso mejor lo que siento. El idioma de mis sentimientos. El sueco el de la necesidad. Y el inglés el informativo.

Miro por la ventana, observo caer las hojas color dorado otoño, y pienso en la oportunidad tan grande de conectar con personas en otra parte del mundo y al mismo tiempo poder sentirlos tan cerca. Conociéndonos poco a poco, ella desde Gotemburgo, con sus dos pequeños y yo desde Berlín, cubriendo mis piernas con una manta y una taza de té caliente. Nos reímos dándonos cuenta que tenemos muchas cosas en común, empezando por las banales, las dos somos "clase 1989" y las dos venimos de Cali. Ahora las valederas para este tipo de espacio, la crianza en el extranjero y la disciplina positiva. Dos temas de muchísima importancia en nuestra WEB. Y Alexandra nos cuenta si hay espacio para ellos en la crianza en Suecia.
"Bueno la verdad es que acá en Suecia no hay mucha información de la crianza bilingüe ni de la crianza positiva. Así que para mi ha sido primordial aprender más de estos temas para poder ayudar a mi familia y a mis hijos. Leo mucho de estos temas y estoy haciendo el certificado de crianza positiva para poder ayudar a otros padres acá también. Suecia es un país muy libre y tú eres libre de criar a tus hijos como quieras, pero hay otros padres que como yo, nos gustaría poder tener más herramientas para ayudar a nuestros hijos en la crianza diaria".

Pasando a la siguiente pregunta y acercándonos a temas que me apasionan: ¿Qué herramientas de la disciplina positiva involucras o consideras vital en la crianza bilingüe?

"Una de las herramientas que más me funciona, es siempre acompañarlos en su proceso. Estar allí para cuando ellos piensan que no pueden y también en su frustración, podría escribir miles de ejemplos de este tema, pero para mi es vital, el acompañamiento. Validar sus emociones y todo lo que se puede vivir en el día a día con este tema, intimidad emocional como escucharlos, interesarnos por sus actividades y lo que están viviendo, estar disponible para el si necesita ayuda con algún idioma y así sucesivamente. Creo que la crianza positiva y consciente me ha ayudado muchísimo en este camino del bilingüismo, me ha dado herramientas vitales para que este camino se disfrute más y no sea algo que tenga que imponer sobre la vida de mi hijo".

Así como lo comparte ella con sus palabras, lo recordamos nosotros a diario con nuestra experiencia familiar y nuestra labor profesional, si estamos en el camino del bilingüismo, no olvidemos nunca de que el acompañamiento debe ser de forma positiva y no a manera de imposición. Que en este tipo de crianza el respeto mutuo es un pilar para lograr el éxito lingüístico familiar. Para terminar Alexandra nos comparte unas palabras de aliento y apoyo:n

"Para todos los papás y mamás que están en este camino del bilingüismo positivo, quiero decirte que no estas solo, que hay una comunidad que cree en ti y que si es posible. Llenate de herramientas que te ayuden en este camino y verás como tú y tu familia disfrutarán de este hermoso viaje."

Con cariño y un fuerte abrazo dos colombianas desde Suecia y Alemania,

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