Wroclaw es un tesoro por descubrir

Puede que no tenga la elegancia de Francia, ni el romanticismo de Italia, aunque pocos lo saben, hay tantas ciudades polacas, algunas injustamente desconocidas, que dejar afuera este país en cualquier viaje por Europa sería un gravísimo error. Fueron 4 días completos que, aunque no dan para mucho, nos permitieron conocer varios lugares magníficos. Y, sobre todo, sirvieron para darnos cuenta de que es un país al que tendremos que volver con más calma y en verano, porque esta vez nos dimos el recorrido en invierno, con temperaturas que rondaban entre los 5 y los -5 grados centígrados.

Yo (Laura) desde que llegue a vivir a Alemania me llamaba la atención el país vecino, hasta el momento después de tres años solo habíamos llegado a la frontera en un par de tours en bicicleta, contemplaba los paisajes desde el otro lado del rio Odra, así que este fin de año que llegaba de visita mi hermana Gabriela y ya que Wroclaw (Breslau) es una de las ciudades de la cultura europea 2016, hicimos maletas y visitamos dos ciudades polacas.

Tomamos un bus (PolskiBus, están bien baratos) de Berlín a Breslavia (Wroclaw) y en 4 horas ya estábamos por fin del otro lado del rio Odra, esta pequeña ciudad es la capital de la Baja Silesia, en el suroeste de Polonia, es una ciudad muy joven y activa.

Wroclaw es la ciudad de los gnomos. Hay alrededor de 200 repartidos por la ciudad. Cada uno intento hacer algo. No es para nada una invención turística o no lo fue en un principio, por lo menos, tienen una historia que se remonta a finales del comunismo polaco; alternativa naranja era el nombre de un movimiento de protesta que nació en Wroclaw en los años 80. Él quería hacer oposición al régimen autoritario, pero quería hacerlo de una manera original y pacífica. El caso es que nosotros nos divertimos caminando por a ciudad pescando gnomos de vez en cuando.

Al Rynek, la Plaza del Mercado o la Plaza Principal, es tan enorme que al centro se sitúa el ayuntamiento, al entrar a la plaza sobresalen los edificios de todos los colores y estilos, poco pudimos admirar ya que se encontraba un enorme mercado de navidad repartido por toda la plaza.  Esta también la plaza de la Sal (Plac Solny), un sin numero de iglesias, la sede de la universidad y una gran cantidad de callejuelas que sin duda hacen de esta zona central el corazón vibrante de la ciudad. No dejar pasar por el peculiar callejón Jatki, con galerías de arte y otros establecimientos curiosos, cerca a este callejón se encuentran las mejores opciones para comer.

La Hala Targowa puede ser interesante no sólo por el edificio, si no por que creo que en estos lugares se ve un poco el ritmo de la ciudad, los productos que consume la gente y parte de sus costumbres culinarias.

También esta la zona del barrio de Ostrow Tumski o la Isla de la Catedral y se dice que es el barrio más antiguo de Wroclaw, lo vimos de pasada, caminamos unos 30 minutos por sus callejones y salimos rápido, es como un pequeño vaticano.

En el parque Slowacki esta Panorama Raclawicka, es una pintura panorámica monumental, está dispuesta circularmente, girando 360°. De hecho este edificio es uno de los lugares más visitados de la ciudad, y seguramente por esto durante nuestra visita estaba cerrado.

Wroclaw es una ciudad que tiene muchísimo encanto y cuando se camina por sus calles y plazas, da la sensación de estar en medio de un cuento. De verás Wroclaw es un tesoro por descubrir.

Cerámica Polaca
Mercado de Navidad Wroclaw
Exposición de arte, Callejón Jatki
Callejón Jatki
Mercado Hala Targowa

 

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